viernes, 4 de junio de 2010

CÓMO FUE

Llegaste,
sin apenas hacerte notar,
en sigilo.
Cuando mis manos
aún no habían sentido
tu piel.

Llegue,
sin querencia,
sin impaciencia,
con pasos cortos.
Sin que mi piel
rozara tus dedos.

Viniste,
a veces yéndote,
dejándome a solas,
llenándome con tu ausencia.

Fui
sin temores acercándome,
dejándote a solas
con mi recuerdo.

Llegamos,
cuando los suspiros
fueron abrazos no dados.
cuando las palabras
fueron besos no recibidos.

Vinimos,
cual gota de mar
envuelta en las olas,
dejándose llevar.
Llegando, retirándose,
dejándose llevar.
sabiendo que el momento
de quedarse,
habría de llegar.

Fuimos
en volandas
a galope de palabras
no escuchadas,
por caminos de
instantes fugaces,
a lomos de indomable corcel
de sentimientos embridado.
Yendo, viniendo
y el día de estallar,
presagiado.